Como “silencio clamoroso”, “luz oscura” o -según Groucho Marx- “inteligencia militar”. O sea, una expresión que lleva la contradicción en si mismo.
Por lo menos, de momento. Esa es la conclusión que saco de las pruebas que he ido leyendo en distintos medios y de mis modestos experimentos con los aparatos que he tenido a mi alcance.
Por ejemplo PixelyDixel y Xataca analizan la Samsung Smart TV y agradecen la posibilidad de probarla con unos posts bastante “amables”. Microsiervos prueba la cajita LG Smarty y aunque también es bastante “amable” en su análisis deja entrever los flecos… Al final, a poco que miremos las imágenes y leamos entre líneas (y, no digamos, si tenemos la posibilidad de probarlos un rato) vemos que todavía son más TV que Smart.

Es verdad, podemos navegar por las redes y ver los vídeos de YouTube pero, si tenemos un PC, a mano preferiremos hacerlo ahí. ¿Porqué? por que es mucho más sencillo y rápido. Hoy por hoy, todavía, navegar por los Smart TV es un “peñazo”. Solo nos tomaremos la molestia de hacerlo para seleccionar un contenido de cierta duración que nos apetezca ver en pantalla grande (una película o una serie, vamos).
Y no digamos si lo que queremos es movernos por Facebook o Tuitear. Si, se puede, pero…
Todo llegará, no hay duda, y de verdad tengo ganas de ver como van a funcionar las redes sociales en la televisión y, sobre todo, como van a convivir los contenidos broadcast con los vídeos IP y con los Time Line de las redes. Pero de momento es como si pretendiéramos que Facebook triunfara en la época del MS-DOS (venga, intentad imaginarlo… ;)
Lo dicho, más TV que Smart.



