No es nuevo. Yo lo descubrí hace unas semanas a través de un comentario de Microsiervos en el que se partían el pecho de risa por un FromLostToTheRiverismo en una de sus pantallas de ayuda.
Tardé un tiempo en descargarlo y jugar un poco con él, pero he de reconocer que me ha impactado bastante.
Democracy es un nombre bastante absurdo para un software que pretende ser algo así como un iTunes para vídeos pero multiplaforma y libre. Con Democracy podemos suscribirnos a canales de videopodcasting (vaya palabro…) o hacer búsquedas en YouTube, Google Video, etc. Los vídeos pueden estar en cualquiera de estos portales o, incluso en BitTorrent.
El software está francamente bien. Funciona, hace lo que tiene que hacer y da lo que promete. Pero lo mejor es la filosofía. No estamos ante un programa más de descargas P2P. Ellos -como otros muchos- quieren Cambiar el Mundo. En sus propias palabras:
La televisión es el medio más poderoso de nuestra cultura, y se esta mudando a la internet. Hay una gran oportunidad para escuchar nuevas voces. Pero si el vídeo en la internet es dominado por tan solo uno o dos sitios de videos online, estamos en serios problemas. Apertura, competencia y descentralización hacen que la internet funcione. Tenemos que asegurarnos que el video online tenga la misma libertad.
Y, a partir de ahí, añaden a lote tres productos más: un portal de vídeos, VideoBomb, una guía de canales y un software para publicar canales de vídeos compatibles con Democracy (o con iTunes), Broadcast Machine.
Y no acabamos aquí. Tanto Democracy como Broadcast Machine tienen incorporado el soporte para BitTorrent con el objetivo de eliminar dependencias innecesarias a la hora de alojar los vídeos. Los promotores de Democracy no se fían de YouTube ni de ningún otro de los portales de vídeo.
Bueno, y… ¿quienes son estos promotores? Pues la página about nos remite a una Fundación: La Participatory Culture Foundation, formada por una decena de señores/as y como siempre, no acaba de explicarnos como se financia…
Enfín, me quedo con las ganas de entender el modelo de negocio y si hay gato encerrrado, pero he de aceptar que la idea me encanta y que habrá que seguirla con atención.
Como ampliación hay una entrevista muy interesante a uno de sus fundadores, Nicholas Reville, en Technology Evangelist