“Nada es gratis. Siempre hay alguien que paga: el Gobierno, la sociedad, los anunciantes o mi papá. La gratuidad, como tal, no existe. La información es una commodity“
Juan Luis Cebrián, Cons.Delegado de Prisa (en una entrevista que me llega vía lolacomomola)
Ahora su periódico hermano, El Mundo, juega al mismo juego pero en el entorno mucho más peligroso de la política “de verdad” y las relaciones entre los españoles.
Carod y Montilla en la portada de El Mundo
En la portada de hoy juegan miserablemente con sus lectores:
Convierten -por interés político- una noticia menor en “La” noticia del día.
Insultan burdamente a los detractores de los toros (los que triunfaron ayer)
Engañan al que ve la portada dando a entender que Montilla es uno de los “animales” que triunfó ayer. Tanto la foto como los títulares no dan lugar a la duda: Montilla ha abolido los toros en Catalunya …cuando él votó en contra.(¿cuanta gente leerá despues la crónica completa para conocer la verdad?)
Ya en el interior culpabilizan al tripartito (y a Zapatero, ya puestos) por legislar estos temas en lugar de lo que le interesa al pueblo cuando -por fin- se trata de una iniciativa popular. ¡El único gesto veradaderamente democrático que nos queda fuera del secuestro de los partidos!
¿Se siente periodista el autor de esa portada? ¿No siente verguenza de si mismo?
Él, ellos, ni siquiera tienen una ideología política que promover. Solo tienen un enfrentamiento que provocar y alimentar para vender más y mejor. Igualito que con Pellegrini en Marca pero infinitamente más peligroso.
Y lo peor es que -aunque me gustaría ver una encuesta seria- esta vez no creo que los internautas los desautoricen…
Por cierto mi opinión al respecto la he encontrado por las redes, en una frase que he visto en un post de Facebook y que he encontrado en un documentado post en Quien mucho abarca: “prohibir las corridas de toros no porque los toros tengan derechos, sino porque los humanos tenemos deberes”
Hace meses que Samsung, LG o Sony tienen en el mercado televisiones con conexión a redes IP a través de Wi-Fi o cable Ethernet. Cualquiera puede comprarlas hoy mismo en FNAC o Media Mark y a precios muy razonables.
…pero nadie lo sabía.
Bueno, si, “los que se enteran”. Pero ninguna de estas marcas había hecho un esfuerzo de comunicación más allá de informarlo en Internet o realizar algún spot para ferias o su propia web (aquí tenéis, por ejemplo, el de Samsung, que es muy explicativo). Por lo tanto la noticia no había llegado al gran público. Y eso que estos televisores permiten acceder a YouTube, a Flickr, a Facebook, a Twitter…
Todos ellos incorporan algún tipo de tecnología de widgets (practicamente estándares) que permiten desarrollar de un modo muy fácil acceso a diferentes servicios de internet
Tenemos ya tan prometida y “famosa” videoconferencia en casa y ¡nadie se ha enterado!
Por eso considero que los anuncios “normales” que han aparecido en TV3 informando de la inclusión de su servicio 3alacarta en la “parrilla” de los Sony Bravia son el principio de una nueva era: la gente normal se va a enterar de que pueden ver hoy el Telenoticies de ayer ¡en la tele!
Realmente el anuncio es cortito y no muy explicativo, pero es un avance (ignoro si las otras cadenas lo habían hecho, pero no me suena). Más de uno se va a poner ahora a explorar los menús de la tele que tiene hace meses para encontrar este servicio (y de camino se va a dar cuenta de que tiene YouTube y más cosas)
Hace años que teníamos estos servicios disponibles a través de mediacenters pero no es lo mismo que incorporarlos al televisor. La ipTV arranca ahora.
En un post anterior comentaba la contraposición entre medios sociales y tradicionales en Internet. Mi conclusión era que un equipo editorial podía enriquecer muchísimo cualquier tipo de medio social y elevar su calidad y su interés, en especial si hablamos de medios temáticos o verticales.
En concreto pienso en un tipo de medios que aglutinen tres conceptos:
Red social activa que genera y enriquece contenidos
Equipo editorial que genera contenidos y dinamiza la red social
Entorno temático (o vertical)
No se cual ha de ser su nombre ¿tal vez social-edited media?. Aunque no sea totalmente descriptivo, a mi me gusta shared media. Como no soy un trend-setter dudo que pueda popularizar este término, pero estoy convencido de que el concepto triunfará y algun nombre habrá que darle.
Entre tanto voy a ir investigando y analizando medios que podrían encajar en esta tendencia e iré dejando mis conclusiones en este blog. Si alguien lo lee y puede sugerirme alguno, le estaré muy agradecido.
Desde hace unos meses estoy involucrado en algunos proyectos relacionados con lo que podríamos llamar “social media” y esta actividad me está llevando a reflexionar sobre su contraposición con los medios tradicionales y sobre la futura aparición de verdaderos nuevos medios que combinen lo mejor de ambos.
La definición aceptada de “social media” nos lleva a información y contenidos creados por los propios usuarios -no comunicadores profesionales- utilizando distintas herramientas que Internet facilita. Estas herramientas permiten publicar, compartir o comentar de modo sencillo y casi instantáneo.
Por el otro lado los medios tradicionales (o industriales) son editados por profesionales usando herramientas específicas y respaldados por empresas editoras.
Podemos establecer una serie de diferencias entre ellos:
Modelo económico: Habitualmente el autor aficcionado no espera una remuneración -aunque algunos intenten rentabilizar sus blogs con publicidad- mientras que el medio profesional suele haberse creado como negocio y, como tal, espera beneficios.
Independencia: Como consecuencia del punto anterior se suele asumir que los medios tracidionales tiene servidumbres respecto a posibles anunciantes y patrocinadores que pueden afectar a la objetividad de sus contenidos. Nada obliga a los autores aficcionados a perder su independencia, pero eso tampoco garantiza su objetividad.
Calidad y credibilidad: Este es el punto más discutible de los social media. ¿Qué sabemos del autor y de su conocimiento sobre el tema del que habla?. ¿Qué sabemos de sus fuentes?. ¿Cómo separamos la “morralla” sin interés del contenido cualificado?. Hemos contar nuestro conocimiento previo del autor y su historial y con la opinión del resto de lectores. En el caso de los medios tradicionales el prestigio y trayectoria del editor es siempre un indicador de la calidad y fiabilidad del contenido con independencia de la firma.
Inmediatez y cercanía: Aunque han mejorado muchísimo -adoptando herramientas y métodos de los social media- los medios tradicionales dificilmente pueden competir con millones de creadores repartidos por todo el planeta.
Riqueza: Esos mismos millones de creadores aportan -por lo menos en volumen- una riqueza de contenidos infinitamente superior a la de los profesionales. El problema es similar al de la calidad: ¿cómo encontrarlos?.
Los medios tradicionales han incorporado en los últimos años algunos usos de los social media promoviendo sobre todo la participación de los lectores a través de comentarios o facilitando el enlace de sus noticias en sitios como digg o facebook, pero siguen siendo medios tradicionales. De ahí que se siga manteniendo esta contraposición entre unos y otros.
Y ahora, mi reflexión: ¿y si fueran los social media los que evolucionaran adoptando los puntos positivos de los tradicionales?
Y, ¿qué es -en mi opinión- lo mejor de los tradicionales?: el equipo de edición “cualificado”, el sello del “editor”
Ese equipo que permite separar el trigo de la paja y destacar lo mejor de los contenidos. ¿Porqué continuar contraponiendo el contenido generado por usuario con el generado por editores?. ¿Porqué no combinar en un solo site un medio social y un medio “editado”?
De eso van mis próximos proyectos y de eso me gustaría hablar en mis próximos posts: la combinación entre las redes y medios sociales con los medios tradicionales.
Quino dirije Over the Media, startup enfocada en los nuevos medios sociales, editora de Trickon y Arkinet. También es socio de What´s On, agencia publicidad de nueva generación y de Hands On, empresa especializada en producción multimedia de catálogos y folletos