El viernes pasado tuve clase en el
Postgrau de Comunicació Digital de la Blanquerna. Mi módulo tiene como sabrosísimo título "Web 2.0 y la Internet social", y desde luego, da para mucho.
Uno de los alumnos -gracias Xevi- propuso comentar el artículo de El País, "
Incertidumbres de la web 2.0" firmado por
José María Álvarez Monzonillo -catedrático de comunicación audiovisual de la universidad Rey Juan Carlos- que defendía la manida teoría de que internet, los P2P y la
free culture en general van a acabar con la creación cultural.
La discusión siguió las líneas habituales en este tema: el complejo enfrentamiento entre los derechos del creador y los derechos de la sociedad en general. No es mi intención reproducirla aquí.
Lo interesante es que el artículo citaba -escribiendo mal ambos apellidos- como defensores "de un sueño imposible" a
Chris Anderson, editor de Wired y autor de "
Free" y a
Lawrence Lessig, autor de "
Free Culture". Y, sin embargo, precisamente éste último es un claro ejemplo de lo contrario. Su libro Free Culture (y los demás) están
disponibles en Amazon y en las principales librerías, pero pueden d
escargarse gratis en su propia web y, gracias a la comunidad de "lo gratis" (¡y a la calidad de la obra!) la tenemos disponible -
gratis- en un montón de idiomas y formatos (pdf, html, palm, SGML...).
(Clik para ver los idiomas y formatos)¿Lo hubiera traducido al catalán la "industria cultural"...?.
Por mi parte soy de los que cree -radicalmente- que esto no acabará con la creación cultural. Mozart o Cervantes crearon obras maestras de la cultura sin una "industria" que les "apoyara", (también es cierto que no se hicieron millonarios como Britney Spears o Dan Brown, de calidad creativa más discutible...).
Y comparto 100% las teorías de Chris Anderson sobre "lo Gratis", expuestas en
artículos en Wired o en su último libro
Free (
Lo Gratis en su versión española), sencillamente habrá una redistribución del dinero que se maneja, quedando una buena parte de él en los bolsillos del consumidor y prácticamente nada en la industria de la distribución (porque ya nada aporta).
Lessig vive, supongo que come cada día, es profesor en Harvard, dirige una fundación de esa universidad, participa en otras y ha escrito varios libros. Eso si, probablemente no es millonario.